BTG Talks: Una mirada al día después

25 agosto, 2022

A solo diez días del plebiscito de salida, esta nueva edición de BTG Talks tuvo como invitados a Max Colodro, doctor en Filosofía y analista político, y Daniel Mansuy, doctor en Ciencia Política, quienes reflexionaron junto a María José Naudon sobre los desafíos que se abren para Chile tras la votación del 4 de septiembre.

Para ambos expertos, independientemente del resultado, lo que se viene después será un proceso largo que definirá al gobierno de Gabriel Boric. En opinión de Daniel Mansuy, “El Presidente Boric parece que va a estar marcado por la discusión constitucional y no va a tener mucha manera, creo yo, de implementar su programa después del plebiscito”.

Asimismo, pronostican un escenario de incertidumbre para los próximos años independiente del resultado: de ganar el apruebo, se deberá adecuar la legislación y dictar leyes de implementación; y, de triunfar el rechazo, se abrirá un nuevo proceso constituyente, cuyas condiciones habrá que negociar.

Para Max Colodro, uno de los mayores desafíos que enfrentaría el país en el caso de ganar el rechazo, sería “volver a poner a los sectores minoritarios en su rol y en su lugar de minoría. Cuando son minorías que, además, tienen una vocación hegemónica desde el punto de vista ideológico muy importante y que habían logrado en este proceso tener un control importante”.

Ambos invitados destacaron la idea de un estado social y democrático como uno de los elementos de la actual propuesta constitucional que reforzarían en un nuevo proceso constituyente. “La idea de un Estado con la obligación emparejar la cancha y poner mínimos civilizatorios, es un logro del actual proyecto que es reconocido transversalmente. Del resto de las cosas, yo sinceramente no rescataría nada”, señaló Colodro.

Mansuy agregó: “Creo que serviría mucho más de insumo que una nueva Convención partiera trabajando desde el proyecto de Michelle Bachelet. Sería más útil para partir como base que el proyecto que propuso la Convención”.

Reflexionando sobre estos casi 3 años de discusión constitucional, Colodro y Mansuy concordaron en que uno de los mayores errores ha sido intentar satisfacer todas las necesidades de la sociedad a través de esta nueva carta magna. “Yo soy cada vez más escéptico de esa idea, y creo que nos va a salir cada vez más caro haber estado concentrados u obsesionados 3 años con esa idea, de que todos los problemas son constitucionales, porque las urgencias sociales que se manifestaron hace 3 años la verdad que siguen ahí, igual o peor”, enfatizó Mansuy.

Para Max Colodro hoy existe una descorrelación entre las demandas sociales y cómo se satisfacen: “Mucha de las decisiones que estamos tomando en materia de diseño institucional y en materia de políticas públicas tienden mas bien a empobrecernos y no permiten generar las condiciones para que se satisfagan las expectativas que la gente tiene”. Añadió que “las sociedades creen que los problemas pasan básicamente por la distribución y no entienden que el problema fundamental es la creación de riqueza antes de pensar cómo distribuirla”.