¿Por qué el dólar sigue alto en Chile?
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Hace 7 días
El dólar se ha mantenido sobre los $975 durante octubre, después de varios meses de presión sobre el peso chileno.
Desde fines de febrero, cuando aumentó el conflicto en Medio Oriente, el peso acumula una caída cercana al 14%.
A ese escenario se han sumado en las últimas semanas un petróleo más caro, una baja en el precio del cobre y una economía chilena que ha avanzado menos de lo esperado.
El petróleo más caro ha presionado al peso
El precio del petróleo ha subido con fuerza durante los últimos meses.
En octubre, el Brent, una de las principales referencias internacionales del petróleo, superó los US$108 por barril, cerca de 8% más que un mes antes.
Para Chile esto es relevante porque el país importa buena parte de los combustibles que consume.
Cuando el petróleo se encarece, aumenta el costo de esas importaciones y el escenario se vuelve menos favorable para el peso chileno
La incertidumbre por el conflicto en Medio Oriente sigue siendo uno de los principales factores detrás de estos precios.
Mientras no aparezcan señales más claras de una baja en el petróleo, esta presión podría seguir presente durante los próximos meses.
El cobre también ha perdido fuerza
Al mismo tiempo, el precio del cobre cayó cerca de 3,5% durante el último mes.
El cobre tiene una relación importante con el peso chileno porque es una de las principales exportaciones del país.
Cuando su precio sube, Chile recibe más dólares por sus ventas al exterior y eso normalmente favorece al peso. Cuando baja, ese efecto pierde fuerza.
Durante las últimas semanas se han combinado, por lo tanto, dos movimientos poco favorables para la moneda chilena: petróleo más caro y cobre más bajo.
De todas formas, el cobre continúa en niveles altos y Chile sigue exportando bastante más de lo que importa. Esa diferencia favorable en el comercio exterior es uno de los factores que podría ayudar al peso más adelante.
La economía chilena también se ha debilitado
A lo que ocurre fuera de Chile se suma una economía local que ha avanzado menos de lo esperado durante los últimos meses.
La minería ha sido uno de los principales problemas. Las fuertes lluvias de julio y agosto afectaron la producción y provocaron interrupciones en distintas zonas del país.
A esto se sumaron posteriormente nuevos problemas en algunas faenas, entre ellas El Teniente, y huelgas en otras operaciones mineras.
Durante octubre, las lluvias volvieron a generar dificultades. Además de los daños en infraestructura y las interrupciones en distintas zonas del país, también hubo pérdidas en cultivos.
Esto genera preocupación por las exportaciones agrícolas hacia fines de este año y comienzos de 2027.
El peso podría recuperar terreno más adelante
El escenario de corto plazo sigue siendo complejo, pero hay factores que podrían favorecer al peso más adelante.
El cobre, pese a su caída reciente, continúa en niveles altos. Chile también mantiene una diferencia importante a favor entre sus exportaciones e importaciones, lo que significa que siguen entrando más dólares al país por comercio exterior de los que salen por compras al exterior.
Además, al comparar el valor actual del peso con distintas variables de la economía chilena, la moneda aparece más debilitada de lo que esas condiciones sugerirían.
Eso no significa que el dólar vaya a bajar inmediatamente. Mientras el petróleo siga alto, la economía local se mantenga débil y continúe la incertidumbre internacional, el peso podría seguir bajo presión.
Pero si parte de estos factores comienza a mejorar, el dólar podría retroceder y el peso recuperar parte de lo perdido.